25 DE NOVIEMBRE LANZAMIENTO DE 'LUBNA EDICIÓN LEYENDA'

La reedición de 'Lubna' con el libro + 2 CD y 1 DVD y otra 'Edición Vinilo, imprescindible para fans.

PRESENTACIÓN PARA SOCIOS DE 'ESENCIA' EL PERFUME UNISEX DE MÓNICA NARANJO

La cantante lanza su perfume para la firma LR España.

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MÓNICA NARANJO COLABORA CON 'LA MARATÓ' CON LA VERSIÓN DE 'AMAZING GRACE'

La cantante canta en catalán por primera vez por una causa solidaria en un marco impresionante.

'EL SHOW PORTÁTIL DE MÓNICA NARANJO'

Programa piloto de entrevistas de la cantante que se ha quedado en un cajón de Mediaset.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Mónica Naranjo: "Las mejores vacaciones, en casa" by Cuore


La cantante catalana salta de ‘Tu cara me suena’ (Antena 3) a ‘Pequeños gigantes’ (Telecinco) y prepara el lanzamiento en octubre de su disco sinfónico ‘Voces’.

Texto extraído/cortesía de la Revista Cuore | Foto cortersía 'En Femenino


Es una de nuestras contadas divas de la música, con un rango vocal que pocos pueden alcanzar, pero desde hace tiempo prefiere juzgar a que la juzguen, seguramente porque pasados sus espléndidos 40 ya esté de vuelta de las críticas y comentarios. Mónica Naranjo (41), a la que se valoró antes en Latinoamérica que en su propia tierra, ha encontrado en la televisión la horma de su zapato, un medio que le permite conectar directamente con el público y dejar a un lado el personaje que se pone cada vez que sale a un escenario. En la pequeña pantalla, como coach de mayores, pequeños o incluso como presentadora, la gerundense se muestra tal y como es en realidad. Su marcha de Tu cara me suena (Antena 3) a Pequeños gigantes (Telecinco) no ha pasado inadvertida, y muchos apuntan a que este cambio es un paso más en su ansiado camino hacia los sillones de La Voz.

—Tu salto a la televisión nos mostró una Mónica Naranjo que no conocíamos. Parecías una persona más fría y distante, pero esa percepción ha cambiado. ¿También lo percibes así?
Sí, pero yo es que siempre digo que el concepto de la música, el escenario y la televisión no tienen nada que ver. Yo creé un personaje hace muchísimos años, un personaje que encarnaba mis discos, mis historias, y eso es lo que sigo proyectando cada vez que me subo a un escenario. La televisión me da la oportunidad de ser como soy en realidad en casa: un poco gamberra. Y la persona de casa dista mucho de lo que es la artista. No tienen nada que ver la una con la otra, afortunadamente.

—Mostrar esa faceta real de ti ¿te ha repercutido en algún sentido después, en tu faceta puramente musical?
No tiene nada que ver. El mundo de la música actualmente se encuentra muy huérfano. Si la televisión nos ayudara a vender discos, las cosas no estarían como están.

—Has comentado que eres un poco bruta como jurado de un talent show, pero has demostrado también mucha sensibilidad…
No, bruta porque soy directa. Yo me identifico mucho con Flo, porque él y yo nos entendemos muy bien. Él igual dice: “¡A la mierda!”, y yo digo: “¡Pues sí!”. Él tiene esa faceta tan maravillosa que hace que con todo lo que dice te mueras de la risa, y yo soy una rancia, qué le vamos a hacer. Pero trabajar con niños es una pasada, porque te regalan momentazos o te dan unas respuestas que te dejan muerta, y dices: “¿Y ahora qué te digo yo?”. Es maravilloso. Eso con un adulto no te pasa.

—¿Es más complicado juzgar a niños que a los adultos de Tu cara me suena? 
Tienes que tener más tacto, porque los niños, y, sobre todo, los niños que quieren ser artistas, son muy sensibles, extremadamente sensibles. Con los adultos puedes establecer un lenguaje más directo. Y yo que soy muy bruta diciendo las cosas, con los niños tengo que buscar la manera de decir lo mismo, pero sin que eso afecte a su autoestima o autoconfianza. Intentamos, tanto yo como mis compañeros, que eso no suceda. Hay una cosa que es vital cuando trabajas con niños: cuando tú sales del escenario, te los encuentras a todos, te dan besitos, se te echan encima y te comen la cara. Dices: “¡Me quieren, me quieren y no ha pasado nada!”. Los niños son transparentes, y si hay alguna cosita que no les ha gustado no se van a acercar, como es normal.

—Tu ausencia en la nueva edición del programa de Antena 3… ¿es por incompatibilidad con Pequeños gigantes? 
Desgraciadamente, sí. Me ha dado mucha pena renunciar a ello; lo que pasa es que yo me encontraba en un momento ya en el que me sentía muy inquieta. Yo soy muy inquieta; yo creo que cuando llega el momento de “me estoy acomodando”, veo que ni estoy evolucionando ni aprendiendo cosas nuevas. En la música me pasa lo mismo: por eso cambio los conceptos. Y esta propuesta llegó en el momento adecuado para dar el cambio y seguir aprendiendo, aunque me dé pena.

—Llevas muchos años, algo así como seis, trabajando en tu próximo disco. ¿Cuándo podremos oírlo por fin?
He terminado de grabar Voces* ya. Sale en octubre: estamos ahora mezclando en Londres. Ha sido un trabajo de chinos, he estado seis años porque en una ópera rock, cuando trabajas con elementos sinfónicos y dentro del clásico, requiere todo mucho mimo. Quizá debe de haber como unas 180 pistas de audio para editar. Ahora la ingeniera se va a volver loca cuando tenga que mezclar eso.
 *(error de traducción ya que el disco se titulará 'Lubna')

—Hubo una época en la que también diseñabas. ¿Sigues en ese ámbito?
No, al final te das cuenta de que ni tienes tiempo ni sabes lo suficiente. Ahora mismo estoy con José Fuentes: me ha hecho una colección exclusiva para los programas de Pequeños gigantes y para las próximas cosas que tengo que hacer. Está haciendo unas cosas de delirio: lo mío solamente era un hobby.

—¿Tienes alguna profesión frustrada?
No, porque tengo la profesión más bonita del mundo, ¿qué más se puede pedir?

—¿Este año, inevitablemente, te quedas sin vacaciones?
No, yo necesito un reset este año.

—¿Qué planes tienes?
Casa. Las mejores vacaciones del mundo están en mi casa, que no la veo nunca. En casa y en paz. Y con unos libracos que me he comprado que me voy a volver loca. Ahora me estoy acabando la trilogía de 'La biblioteca de los muertos'. Maravillosa. Voy a ir a la Casa del Libro y me voy a comprar todo lo que pueda para ponerme al día con los autores que me gustan. Zafón como está missing…

—Otra curiosidad: ¿cómo eras de pequeña?

Mmm… Graciosa. (Risas).




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domingo, 2 de agosto de 2015

Mónica Naranjo: 'A mi hijo le importo un pito como artista' by El Mundo


Entrevista publicada en El Mundo.es con motivo de la presentación de la segunda temporada del 'talent show' de Mediaset, Pequeños Gigantes. Disfrútala!

Confiesa que su hijo es 'un amor' al que sólo le importa su faceta como madre: 'Hablamos todos los días por teléfono. Vive fuera'

Texto cortesía/extraído de El Mundo | Texto: Luis Nemolato  Foto: GTres 

Es madre. De un chaval que ya ha pasado la adolescencia. Pero ella sigue siendo la misma. Diva y, como le dice su hijo, con un par de pelotas. La música amansa a las fieras, pero ella es la fiera. ¿Se acuerdan de Pantera en libertad? Pues eso. Ahí queda. Sí que hay algo que le hace pisar con tiento, porque es bruta por naturaleza, cuenta: los niños. Pero lo que le encoge el corazón es más el talento infantil que el niño en sí. O mejor dicho, el talento, así a secas. Que ella a la edad de los concursantes del nuevo talent show de Telecinco, que graba durante este verano y en el que ejerce de jurado, Pequeños gigantes, confiesa que era una pava. Pero ¡ay! esa voz prodigiosa ya la tenía.
Su madre la llevó al Liceo. Nada de teles. Y bueno, ahí está. Con el clásico en las venas. Y amando la perfección. Más que amarla, incluso, obsesionándose con ella. Lleva seis años para grabar un disco. Al fin lo ha parido. Es una opera rock que ya se remezcla en Londres. Y dice que va a ser la bomba, "cojonudo" como califica a su niño, el mismo que adora los bemoles de su madre.
¿Se imagina que su hijo siguiera sus pasos? ¿Le gustaría?
No. Ni loca.

¿Ni un poco siquiera?
Nada. Cuando era más pequeño y su padre y yo pensábamos en qué sería de mayor, siempre dijimos que no nos importaría nada a qué se dedicara, pero que fuera buena gente. El resto me da igual, pero que sea un tío como Dios manda. Y lo es, es un tío cojonudo.

¿Qué estudia?
Diseño 3D para cine y para juegos que yo no sé... (Risas).

¿Qué le dice sobre usted? ¿Es crítico?
Mi hijo es que es un amor. Y mi hijo se preocupa por la mamá. No le importa un pito la artista. Mi hijo pasa. Quiere a su madre.

Pero es consciente de que es una diva gay, ¿no?
Pero le da igual. Le importa su madre. Hablamos casi todos los días por teléfono, que ya son 23 años y vive fuera y cuando le cuento mis cosas, mis líos, mis preocupaciones y le digo: 'Ay, cariño, mi amor....'. El me responde igual: 'Ay mi cariño, mi amor, pero si tú tienes dos pelotas'. (Risas) Es bonito que tu hijo te vea como una mujer con coraje y valor. Es un tipazo de niño.

Es madre y es amiga...
Hay que serlo. Me gusta mucho saber que con cualquier problema que llegue a la vida de mi hijo yo vaya a ser la primera en saberlo y en llegar. Los padres nunca van a fallar.

¿Irá a verlo? Porque tiene vacaciones este verano...
Uy, pues necesito un reseteo.

Le toca dar el callo...
Uy, el listón está altísimo este año. Llevamos unos días de grabación y tela con los chavales. Son todos muy atentos, muy disciplinados, con talento y con muchas ganas de aprender. Los profesores van a tener mucha suerte al encontrarse a unos niños tan receptivos, con tantas ganas de absorber lo que se les está enseñando. Hay veces que, viéndolos, dan ganas de decir: 'Oye, me levanto y me voy'.

Es que...
Es que son gigantes, cariño. (Risas). Mira, yo me acuerdo que con esa edad, yo, yo era tonta. Estaba empavada...

¿Se habría presentado a 'Pequeños Gigantes'?
Lo más probable es que no... No sé. Es que tampoco mi madre habría estado por la labor. Mi madre era de: estudia, estudia. Si quieres música, vamos al Liceo. Y bueno, fue bueno. Así lo hicimos. Cursé clásico y, al final, eso es lo que ha quedado.

Debe ser difícil ser jurado de niños...
Tienes que tener más tacto. Los niños que quieren ser artistas son extremadamente sensibles. Por eso, tienes que buscar la manera de decirles. Yo, que soy muy bruta al decir las cosas, tengo que encontrar la foma de decir lo mismo pero sin afectar a su autoestima. A fin de cuentas, son niños que llenan un escenario, que eso es muy difícil, y yo no querría mermar su confianza.

Habla de música todo el rato pero, ¿y la suya?
Me voy a mezclar ya. Mi disco sale en octubre. No sé la fecha exacta, pero ya está...

Seis años grabando...
Sí. Mucho tiempo.

¿Por qué tanto?
Porque una opera rock en la que trabajamos elementos sinfónicos y dentro del clásico requiere mucho mimo. Hay 180 pistas para mezclar... el ingeniero se va a volver loco. Ya ha empezado (risas).

Así que en nada, sobre el escenario. ¿Nervios?
Muchos, como al principio, pero cada vez peor.

¿En serio? ¡Pero si ya se lo sabe!
(Risas) Sí... Porque soy muy gilipollas.



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